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Bebés nacidos pequeños para la edad gestacional: lo que los padres necesitan saber

Cada bebé tiene su propio ritmo de crecimiento durante el embarazo. Sin embargo, algunos nacen con un peso menor al esperado en relación a lo esperable para su tiempo de gestación. A estos niños se los denomina pequeños para la edad gestacional (PEG).

Aunque la mayoría de estos bebés crece y se desarrolla normalmente, algunos requieren un seguimiento más cercano para asegurar un crecimiento adecuado y prevenir problemas de salud a largo plazo.

¿Qué significa ser pequeño para la edad gestacional?

Un bebé es considerado pequeño para la edad gestacional cuando su peso y/o su longitud al nacer se encuentran por debajo de lo esperado para las semanas de embarazo. Esto no siempre significa que el bebé sea prematuro. De hecho, muchos nacen a término (entre las 37 y 42 semanas), pero con un tamaño menor al habitual.

Es importante diferenciar a los bebés que son naturalmente pequeños, por características familiares, de aquellos cuyo crecimiento durante el embarazo estuvo limitado por diferentes causas.

¿Por qué ocurre?

Las razones pueden ser muy diversas y, en muchos casos, más de un factor participa al mismo tiempo. Entre las causas más frecuentes se encuentran:

  • Alteraciones en el funcionamiento de la placenta.
  • Enfermedades maternas como hipertensión arterial o preeclampsia.
  • Tabaquismo, consumo de alcohol u otras sustancias durante el embarazo.
  • Embarazos múltiples.
  • Algunas infecciones o alteraciones genéticas poco frecuentes.

En algunos niños no es posible identificar una causa específica.

¿Qué sucede después del nacimiento?

La buena noticia es que entre el 85 y el 90% de los bebés nacidos pequeños para la edad gestacional experimentan un crecimiento de recuperación (catch-up growth) durante los primeros dos años de vida, especialmente en los primeros 6 a 12 meses.

Sin embargo, un grupo de niños no logra esta recuperación espontáneamente y puede presentar talla baja persistente, por lo que requiere evaluación por especialistas.

La importancia de la nutrición

La alimentación durante los primeros meses de vida desempeña un papel fundamental.

La lactancia materna es la mejor opción para la mayoría de los bebés PEG, ya que aporta todos los nutrientes necesarios y ofrece beneficios para el desarrollo neurológico, el sistema inmunológico y la salud futura.

Cuando la lactancia no es posible o no resulta suficiente, el pediatra indicará la alternativa más adecuada para cada situación.

El objetivo es favorecer un crecimiento saludable, evitando tanto un crecimiento insuficiente como una recuperación excesivamente rápida.

¿Por qué es importante evitar un aumento de peso demasiado acelerado?

Durante muchos años se creyó que cuanto más rápido creciera un bebé pequeño, mejor sería su pronóstico. Hoy sabemos que esto no siempre es así.

Un aumento excesivamente rápido del peso, especialmente si ocurre durante los primeros meses de vida, puede aumentar el riesgo futuro de desarrollar:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Diabetes tipo 2.
  • Hipertensión arterial.
  • Enfermedades cardiovasculares.

Por eso, el desafío consiste en lograr un crecimiento equilibrado, que permita alcanzar un adecuado desarrollo sin favorecer un exceso de tejido adiposo.

¿Necesitan controles especiales?

Sí. Los niños nacidos pequeños para la edad gestacional deben ser controlados periódicamente por su pediatra quien analizará eventualmente interconsultar con un especialista en nutrición infantil.

En cada consulta se evalúan:

  • Peso, longitud o talla y perímetro cefálico.
  • Velocidad de crecimiento.
  • Desarrollo neurológico.
  • Alimentación.
  • Aparición de enfermedades asociadas.

Si el crecimiento no evoluciona como se espera, puede ser necesario realizar estudios adicionales y, en algunos casos, consultar con un nutrólogo y endocrinólogo pediatra.

Un mensaje para las familias

Nacer pequeño para la edad gestacional no determina el futuro de un niño. La gran mayoría crece y se desarrolla normalmente.

El seguimiento pediátrico, una alimentación adecuada y controles periódicos permiten detectar tempranamente a aquellos niños que necesitan una atención especial.

El objetivo no es que el bebé crezca lo más rápido posible, sino que alcance un crecimiento saludable que favorezca su desarrollo presente y su salud durante toda la vida.


Fuente

Esta nota fue elaborada a partir del capítulo:

Kovalskys I, Mazza CS. Infants Born Small for Gestational Age at Term. En: Koletzko B, Poindexter B, Uauy R, eds. Pediatric Nutrition in Practice. World Review of Nutrition and Dietetics. Vol. 124. Basel: Karger; 2022:338-344. doi:10.1159/000516707.

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